SÍNDROME DE DISFUNCIÓN COGNITIVA

¿QUÉ ES?

El Síndrome de Disfunción Cognitiva, o vulgarmente conocido como síndrome del perro viejo, es un conjunto de cambios conductuales y cognitivos observados en algunos perros durante el envejecimiento, causados por lesiones y cambios morfológicos del tejido cerebral.

 

¿QUÉ PROVOCA?

Podemos notar que nuestra mascota, ya entrada en años, hace un tiempo que actúa de forma extraña, hace cosas que antes no hacía o parece que está menos activa y más apática.

Los cambios de comportamiento causados por el Síndrome de Disfunción Cognitiva (SDC) ocurren entre el 14% y 35% de los animales geriátricos. Se pueden dividir en las siguientes categorías:

Alteración de la interacción social: Podemos observar que pierden el interés en los mimos y en el contacto con nosotros, no son tan efusivos al recibirnos o aparecen conflictos con algún miembro de la familia.

Pérdida de memoria: desaprenden órdenes que sabían bien, orinan y defecan en casa cuando antes no lo hacían, les cuesta aprender órdenes nuevas o no reconocen a los propietarios.

Desorientación: se pierden en lugares conocidos, intentan pasar por el lado equivocado de la puerta o son incapaces de esquivar ciertos obstáculos.

Alteraciones del ciclo del sueño: duermen de día y no descansan de noche (suelen deambular por la casa).

Disminución de la actividad: tanto de los paseos cómo de la respuesta a estímulos, exploración del ambiente,

etc. Por el contrario también puede aparecer un aumento de ansiedad, irritabilidad o vocalizaciones. A menudo, también caminan por la casa sin un rumbo determinado.

Disminución del acicalamiento y alteraciones del apetito.

 

¿QUÉ HAGO SI MI MASCOTA MUESTRA ALGUNOS DE ESTOS SÍNTOMAS?

El diagnóstico de esta enfermedad se realiza por exclusión, es decir, hay que descartar otras enfermedades que pueden dar lugar a algunos de estos síntomas (como por ejemplo, la artrosis, la enfermedad periodontal, ceguera, sordera o en resumen, cualquier condición dolorosa o incómoda).

Para ello hay que realizar un examen minucioso y pruebas complementarias como analíticas sanguíneas, radiografías, ecografías, etc.

Es útil la realización de un cuestionario por parte del propietario, ya que da mucha información al veterinario y a menudo información que podría pasar inadvertida por los dueños de la mascota.

 

¿TIENE TRATAMIENTO?

Al tratarse de una enfermedad degenerativa, no existe un tratamiento definitivo. Sin embargo, se puede ralentizar su avance mediante la implantación de una terapia combinada. Esta incluye:

Pautas de comportamiento: a realizar por el propietario en casa (como por ejemplo, rutinas predecibles, paseos cortos, juegos de esconder y buscar objetos, etc.)

Fármacos: que ayudarán a aumentar la dopamina y otras catecolaminas, a disminuir los radicales libres, a incrementar la perfusión cerebral, a incrementar la transmisión colinérgica, etc. Algunos pueden ser de ayuda para restaurar el ciclo del sueño, para disminuir la ansiedad, etc.

Nutracéuticos: son suplementos nutricionales neuroprotectores que ayudarán a restablecer algunas funciones cognitivas, mejorando los síntomas del SDC.

Dietas especiales: formuladas específicamente para mejorar los signos que produce esta enfermedad.

Cada abuelete necesitará una terapia personalizada.  Pide cita en tu centro veterinario y tras visitar a tu mascota, el veterinario instaurará el tratamiento más adecuado según el grado de afectación. Y si es necesario, recetará medicación complementaria para mejorar su estado y ralentizar al máximo el avance de esta enfermedad.

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